El puente pasado, para ser más exacta el domingo 1 de junio del 2008, estaba en mi casita, en la camita, con mi novio, haciendo locha, como buen domingo. De esas cosas que llega el hambre y nos levantamos a hacer el almuerzo, estábamos en esas y de repente escucho ruidos. No sé, como cuando se trastean y las cosas pegan en la pared, o como cuando se zarandea una puerta para que abra.
05:30 p.m.
Entonces decidi salir a ver, que era lo que sonaba. (Antes de seguir quiero recrear el espacio donde transcurren las cosas, es un edificio, de un apartamento por piso y yo vivo en el último piso, en el cuarto, en Bogotá) Tan pronto termino de quitar los seguros a la puerta, me asomo por la escalera a ver que sucede, y sólo alcanze a ver unas sombras que bajaban por la escalera.
Entonces volví y entre a mi apto y me asome a las ventanas que dan a la calle y veo que salen muy tranquilos 2 hombres trigueños que nunca había visto. De una empece a gritar a avisarle a mi novio y a mi otro compañero de apto, que estaban saliendo estos 2 tipos del edificio y que algo tenia que estar pasando.
Asi que me arme de valor y baje al piso 3, y en esas veo la puerta de mi vecino con 2 huecos en donde antes iban las chapas. Me devolví en pura, ya con las sospechas confirmadas: Ladrones.
Llamamos a la policía, hicimos el resporte y a esperar que llegarán, y pues sin saber donde estaban los vecinos que apenas se habían pasado hace un mes y quienes no conocíamos si no de vista.
05:50 p.m.
A los 20 minutos escuchamos nuevamente, pero mas fuerte que sarandeaban la puerta, salimos corriendo y gritando que quien estaba alli, y eran los vecinos. Les conte lo que había visto, lo que habia pasado y que creia que los ladrones no habian alcanzado a entrar, pero que no me atrevi a bajar a comprobarlo.
06:00 p.m.
En esas llego la policia, intentamos entrar al apto para ver si habian alcanzado a robarse algo, pero la puerta estaba bloqueada, por lo que empezamos a llamar a un cerrajero para que viniera a abrir la puerta y que llegaba en media hora. Mientras esperabamos, pues empezamos a charlar y a conocernos: Los 2 policias, los 2 de apto del 3er piso y los 3 del apto de 4to piso.
06:30 p.m.
Los policias se fueron, dejando todos sus datos, para que los llamaramos apenas llegara el cerrajero.
06:40 p.m.
Llamamos a la cerrajeria a cancelar el servicio, ya que no habian llegado y que además se habia accedido al precio de $50.000 por solo abrir la puerta ya que habian prometido llegar rápido, y pues ya llebabamos casi una hora esperando, el señor que contesto se ofusco mucho, eso echo par de insulto, pero bueno, dimos con hecho la cancelación del servicio.
07:05 p.m.
Llego el cerrajero, se le dijo que ya se habia cancelado el servicio, se ofendio, volvieron los insultos y tran de eso, ya no eran $50, si no $80 por solo abrir la puerta y que si no entonces pagar $10.000 por no dejarlo entrar. Entonces ni $10, ni $50, ni nada, se despacho.
De ahi en adelante se decidio empezar a abrir la puerta entre los que estabamos a como diera lugar, igual la puerta habia quedado inservible.
07:30 p.m.
Dos horas después empezaron a aparecer los otros vecinos del edificio a chismocear. Resulto ser que la vecina del primer piso tenia todas las herramientas necesarias para abrir la puerta (corta lamina, barra, alicate, hombre solo…). Si el mismo tipo de herramienta que pudieron a ver usado los ladrones.
08:30 p.m.
Por fin este grupo de inexpertos pudimos abrir la puerta. Los policias ya habian vuelto ayudaron con fuercita. Efectivamente no habian alcanzado a entrar, se puso el denuncio. Se verifico que la puerta cerrara al menos para pasar esa noche sólo con pasadores.
Lo que me queda de satisfacción es que pude evitar un robo, muy facilmente, sin dármelas de heroe ya que los ladrones siempre van a tener más miedo que uno.
Lo que me deja más triste aún, es reconfirmar la indiferencia aca en Bogotá, que nadie es capaz de ayudar a nadie, que ni siquiera entre vecinos ni se conocen si son capaz de darse una mano en un caso como este que sucede a diario. Y que esa indiferencia es la que:
- Le da la tranquilidad a los ladrones de atreverse a subir a un 3er o 7vo piso a robar, como si nada.
- De demorarse media hora tratando de abrir una chapa.
- Y que sucedan cosas como el asesinato de Javier Andrés Pulido en un Portal de Transmilenio, entre otras muchas cosas que suceden a diario.
Lo que me deja con paranoia es que los ladrones tienen llaves del edificio, ya que la puerta de la entrada no fue forzada y que los ladrones saben que los vi y que les vi las caras.
Afortunadamente me trasteo este fin de semana. Espero dormir y estar un poco más tranquila la otra semana.
Escrito en junio del 2008.